Una asignatura pendiente: Juventud, alcohol y tabaco en España

España se encuentra a la cabeza de la OCDE en el consumo juvenil del tabaco y del alcohol, se trata de una postura de evasión ante la situación de crisis. Dinamizar a los jóvenes a realizar un estilo de vida saludable a través de la práctica del deporte, dotar de infraestructuras deportivas necesarias y reforzar este dinamismo con una postura proactiva sobre los beneficios de abandonar los hábitos de su consumo por parte de todos los actores de la educación de los jóvenes, se sugieren como los medidas más eficaces para ir reduciendo el volumen de consumidores.

Todos estamos cansados y preocupados de ver   a grupos de jóvenes adolescentes en estado de embriaguez fumando o haciendo ambas cosas. Según el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) los jóvenes españoles ocupan una de las tasas más altas de Europa en el consumo de tabaco y alcohol, especialmente las mujeres. Este estudio se realizó sobre datos del 2009 y 2010, aunque desgraciadamente, no creo que la situación haya variado mucho desde entonces.

Este  estudio nos posiciona en un quinto puesto en número de fumadores, solo por detrás de Austria, República Checa, Hungría e Italia, y en séptima posición en consumo de bebidas alcohólicas, por detrás de Dinamarca, Finlandia, Reino Unido, Estonia, República y Eslovenia. Pese a estos datos, si debemos mencionar que en el caso del tabaquismo, estamos en una de las tasas más bajas de los últimos años, sin que por ello deje de ser alta, situándose todavía en un 16% de la población adolescente. En cuanto a alcoholismo si es cierto, que estamos en un 40%, el porcentaje de jóvenes de 15 años que al menos se ha emborrachado una vez; siendo además uno de los pocos países, junto con Finlandia, Suecia y Reino Unido, en el que los que el sexo femenino supera al masculino.
Actualmente, la crisis se constituye como s (situación económica, incremento del paro, precariedad en el empleo, fracaso escolar, etc) uno de los factores que más condicionan la actitud y pro actividad hacia el consumo de alcohol y tabaco entre la juventud; ya que los jóvenes la consideran como  una de las principales vías de escape de la realidad sociológica y medio-ambiental en la que se mueven. Pese a las medidas coercitivas adoptadas por la administración, en cuanto a la prohibición de adquisición y consumo de bebidas alcohólicas, así como a las continuas campañas anti tabaco, la tendencia del consumo de alcohol y tabaco entre los  jóvenes va en aumento.
Los principales motivos que inducen al adolescente al consumo son, entre otros, los siguientes :
·        Es un medio para estar alegre.
·        Es una forma de integrarse y formar parte del círculo de jóvenes del lugar.
·        Es una forma de desinhibirse.
·        Escapar de los problemas y la rutina de cada día.
·        Es una forma de imitación de los hábitos y costumbres de los adultos.
En definitiva, lo que todo ello lleva aparejado es una falta de personalidad y madurezdel adolescente, convirtiéndolo en un ser fácilmente influenciable por los agentes externos que le rodean; siendo, los más próximos a su entorno, los que más fuerza  cobran. Entre estos últimos la familia, el colegio y los amigos son el tridente que condiciona su vida cotidiana; de ahí, que la estabilidad y hábitos de la familia, así como el círculo de amigos, sean determinantes en los patrones de conducta que adopte el adolescente.
Por ello es primordial  para el buen desarrollo del adolescente el papel educador que deben desempeñar profesores y padres, así como personal sanitario, políticos y demás referentes sociales. Es imprescindible llamar la atención del adolescente hacia modelos sociales a seguir e imitar por su conducta ejemplar. El adolescente tiende a imitar e identificarse con aquellos adultos que destacan en el ámbito social. El deporte es una de las vías más recomendadas para llevarle a la adopción de hábitos y formas de vida saludables; de ahí, que se hace cada vez más necesario el dotar de instalaciones deportivas apropiadas, a centros escolares y universidades, y facilitar  su acceso a los estudiantes.

En Suma, es responsabilidad de padres y educadores, el inculcar en el menor de edad, una serie de valores que le faculten a afrontar su adolescencia con el necesario grado de madurez;  madurez que le permitirá afianzar su personalidad y su capacidad de decisión, sin dejarse influir por ejemplos poco saludables y grupos de presión que incitan al consumo de dichas sustancias.
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